6 formas de dar un feedback adecuado y 6 cosas que conviene evitar

Natalia Gómez del Pozuelo nos da las claves para dar y recibir feedback.

6 formas de dar un feedback adecuado y 6 cosas que conviene evitar

Post exclusivo de la colaboradora del blog Natalia Gómez de Pozuelo (@NataliaGomez_es).

Los negocios son mapas de conversaciones realizadas por diferentes medios: reuniones, llamadas, mensajes, tiempos de espera…

Hasta ahora, en otros artículos hemos tratado temas como:cómo organizar y participar en una mesa redonda, cómo organizar reuniones eficaces o mitos y realidades de profesionalizar tu empresa familiar

En cambio, las conversaciones no solemos prepararlas y, por tanto, los resultados que obtenemos no siempre son los deseados.

Por ello, hoy vamos a dedicar nuestra atención a un tema fundamental: dar nuestra opinión.

Podemos llamarlo feedback o retroalimentación, perro se trata simplemente de compartir nuestro punto de vista con el otro.

Antes de ver las técnicas que dan mejores resultados, quiero que comprendas algo más profundo:

Dar feedback no significa tener razón y tratar de convencer al otro para que actúe como queremos.

 

Imagina que alguien realiza una tarea o tiene una opinión cuadrada, y tú, por más que lo miras, lo ves redondo.

Normalmente uno intenta llevar al otro a adoptar su postura y, en ese caso, se están empobreciendo los resultados del intercambio.

Ten en cuenta que la realidad es compleja y está formada por infinitos factores:

  • Cada persona solo tiene un punto de vista sobre la misma.
  • Dar feedback es incrementar de forma compartida nuestra visión de la realidad.
  • Como ves, no se trata de opinar o convencer, sino de enriquecer.
  • Con esto en mente, veamos algunas claves que ayudan a hacerlo con resultados positivos.

INTENTA

  1. Es mucho mejor dar una opinión cuando te la piden

Si la persona desea recibir feedback, estará mucho más abierta a ampliar su visión sobre el asunto tratado, sea este un proyecto, un trabajo, una característica personal…

 

  1. Si no te ha pedido tu opinión pero crees que es importante darla, prepara el terreno

Organiza una reunió en la que una o varias personas, en función de la necesidad, se preparen para dar un feedback concienzudo y sostenido con una argumentación sólida.

 

  1. Céntrate en lo concreto: realidades objetivas

No elabores un comentario de texto exhaustivo sobre el tema, ni hables de forma vaga para evitar hacer daño al otro, lo que suele dar mejor resultado es hacer notar los hechos y aportar tu punto de vista sobre los mismos.

 

  1. Cómo te sientes con respecto a “la cosa”

Pero no diciéndole al otro cómo son las cosas, sino cómo te sietes con respecto a ellas.

 

  1. Los ejemplos ayudan a mejorar la comprensión

Como por ejemplo ;) Provocarás una actitud defensiva si le dices a alguien: “siempre me hablas mal”, en vez de: “cuando alzas la voz no me siento tratad@ con respeto”

 

  1. Utiliza la técnica del sándwich

Si dices lo menos positivo entre dos deliciosos panecillos (idealmente).

“Estás apasionado con el tema y entiendo que alces la voz, pero en esos casos no me sienta tratad@ con respeto a pesar de saber que tu intención es buena.”

 

EVITA 

  1. Llevarlo al terreno personal

Estáis hablando de la tarea, el proyecto, la presentación o lo que sea, pero no de la persona. Si te encuentras diciendo: “Es que tú…”  vas por mal camino, lo más posible es que provoques una reacción negativa en el otro.

 

  1. Los juicios de valor son odiosos

“Es que tú eres un ser deplorable…”

 

  1. Las generalizaciones

“Es que tú eres un ser deplorable como todos los (rellenar con la generalización que proceda: hombres, mujeres, franceses, nepalíes…”

 

  1. Algunas palabras malditas

“Es que tú eres un ser deplorable como todos los X o Y y NUNCA escuchas la opinión del otro.”

 

  1. El whatsapp

Si encima se lo mandas por whatsapp, habrás puntuado con un sobresaliente en cómo irritar al otro. Es cierto que estoy de broma, pero si te paras a observar, utilizamos estos mecanismos con mucha mayor frecuencia de lo que creemos.

 

  1. No busques el culpable, sino la solución

Si pones la mirada en el futuro de forma positiva, es mucho más posible lograrlo.

“Estás apasionado con el tema y entiendo que alces la voz pero, en ese caso, no me sienta tratad@ con respeto a pesar de saber que tu intención es buena. Estoy segur@ de que podemos encontrar la forma de compartir opiniones sin que tú te sientas coartado ni yo incómod@.”

Como ves, es necesario tener en cuenta bastantes cosas antes de una conversación, con lo que vuelvo al principio:

Si preparas bien lo que deseas decir y lo combinas con una actitud positiva y de escucha, ambos podréis enriqueceros con el punto de vista del otro, y los resultados serán mucho más positivos.