Cómo organizar y/o participar en una mesa redonda

Las mesas redondas son formatos que, en un evento, pueden ser un gran éxito, pero muchas de las que he visto, y a las que he asistido, carecían de interés.

Cómo organizar y/o participar en una mesa redonda

Post exclusivo de la colaboradora del blog Natalia Gómez del Pozuelo – @NataliaGomez_ES

Las mesas redondas son formatos que, en un evento, pueden ser un gran éxito, pero muchas de las que he visto, y a las que he asistido, carecían de interés.

¿Cómo lograr que una mesa redonda tenga tirón de público, resulte interesante y logre repercusión?

 

1. Lo primero y esencial es dar la vuelta a la cámara

Piensa en qué le puede interesar al público. Lo que yo he visto, en muchos casos, es que se hacen en función de los invitados, es decir de los que exponen, que suelen hacer una presentación cada uno y queda poco tiempo para la discusión. Seas organizador o participante, piensa:

¿Si tuvieras el perfil de los asistentes, de qué forma te podría ayudar a entender el tema lo que se discuta en la mesa? ¿Cuáles son los factores críticos de ese sector?

 

2. Sin quitar el foco de la audiencia, elige las preguntas

No se trata de que se luzca el que pregunta ni los que responden, ni de ganar o perder, quedar mejor o peor, lo importante es que el diálogo sea un acicate para las mentes de las personas que escuchan, que les ayude a replantearse su forma de pensar o de hacer las cosas con respecto al tema tratado.

Un buen ejercicio para dar con preguntas realmente significativas es coger a un par de personas (o tres) con un perfil similar al de la audiencia y a los invitados y preguntarles:

¿Cuál es la pregunta cuya respuesta cambiaría los fundamentos de tu negocio(Remplácese negocio por materia, sector, actuación, arte, oficio… Lo que proceda)

Por poner un ejemplo, yo, que me dedico a escribir preguntaría:

¿La trasformación en el consumo de contenido hacia formatos audiovisuales está influyendo en nuestra capacidad de concentración y de lectura? ¿Qué efecto tendrá a medio largo plazo en el sector del libro?

No es fácil, cuando uno se pone a pensar resulta complicado dar con una pregunta significativa; si das con alguna para tu sector, te animo a escribirla en los comentarios. En cualquier caso, si se logra generar un debate interesante sobre un tema, vale la pena profundizar, ya que no hay muchas ocasiones de tener a cuatro expertos de tu sector debatiendo.

Es conveniente llevar preparadas seis o siete preguntas, pero que las dos o tres primeras sean suficientemente interesantes como para debatirse en profundidad.

 

3. El moderador es el director de orquesta, no toca ni una nota

Lo más conveniente es que el moderador cumpla con los siguientes requisitos:

  • Reputado en su sector.

  • Sin afán de protagonismo

  • Que no se convierta en el que domina la discusión

  • Capaz de escuchar y dar voz a todos los participantes

  • Que facilite que la discusión se mueva de forma fluida y no se encasquille

Uno de los que he visto que más me han gustado ha sido Manuel Campo Vidal en El ser creativo.

Un buen truco para el moderador es hacerse un plano de la mesa (según estén sentados) con el nombre y la empresa de cada invitado, por si en “el calor de la discusión” falla la memoria. Se puede ir haciendo una marca al lado de la persona que habla, así uno se da cuenta, de un vistazo, si alguien ha acaparado el turno de palabra o si alguien no ha participado casi.

 

4. Los participantes

Es conveniente elegirlos con perfiles complementarios y que representen a las distintas partes interesadas (stakeholders) del sector. Es preferible la calidad sobre la cantidad; con más de 3 o 4 participantes, resulta difícil tener tiempo para que todos aporten valor a la discusión.

Si te han invitado a participar, lleva preparados los dos mejores consejos que has recibido o que se te ocurren con respecto al tema que se va a discutir, y los dos mayores riesgos, e intenta mencionar alguno a lo largo de la discusión, así estás seguro de que los espectadores se llevarán algo significativo de tus palabras.

Recuerda que, aunque te venga bien, no estás ahí para “hablar de tu libro”, si lo puedes mencionar, perfecto, pero céntrate en aportar valor a la audiencia y verás cómo luego te buscan.

Cuanto mayor tirón tengan tanto el moderador como los participantes, más atracción generará la mesa redonda. 

 

5. La agenda

Revisemos por pasos cómo se suele organizar el contenido de una buena mesa redonda:

  • Breve introducción del tema por el moderador y biografía corta de los participantes. Conviene que no sea una lista infinita de logros, sino solo los rasgos principales y aquello que tiene que ver con el tema. A mí me gusta que las introducciones tengan un toque personal, por ejemplo, alguna cita de la persona, si ha escrito sobre el tema o alguna curiosidad de su vida, le dará color y producirá interés entre el público. El moderador es el que tendría que hablar aquí del “libro” del participante.

  • Lanzar la primera pregunta directamente a uno de los invitados. Una vez que este haya dado una primera visión, dar la palabra a los demás, para que todos hablen una primera vez. Luego dejar que fluya la discusión y retomar y hacer una nueva pregunta si el tema está bajando de intensidad.

  • Dejar la última pregunta (o dos) para algo corto y muy útil para la audiencia. Como por ejemplo:

    • Si tuvieras que dar un solo consejo a los profesionales del sector este sería…

    • Cuál es el principal reto de las empresas en el sector

    • ¿Y de los profesionales?

    • Qué herramienta o App te resulta imprescindible en tu día a día

  • El cierre es la guinda del pastel, cuídalo. Puede consistir en un pequeño resumen con algunas citas de lo que se ha dicho y algunas frases sobre el futuro del sector y sus incógnitas.

  • Deja tiempo para las preguntas. Las mesas redondas que terminan con preguntas y respuestas dejan la sensación de haber provocado un mayor interés. Las preguntas pueden ser a mano alzada, pero a mí me gusta más cuando se reparten cartulinas, las personas las escriben (o se envían por las redes sociales) y el moderador o alguien a quien se haya delegado esa función, elige las que pueden aportar más a la discusión. Esto evita preguntas largas de personas que se quieren oír a sí mismas, repetitivas o ajenas al tema.

 

6. La difusión

Antes de empezar, proyecta el hashtag y pídele a alguien que tuitee el evento. Puedes tener pre-programados algunos tuits con las preguntas más importantes, para generar interés en las redes.

Si puedes grabar la mesa redonda, luego puede servirte como contenido para publicar en tus canales y redes sociales. Pide permiso a los invitados para publicarlo y solicita que lo compartan.

Además de la mesa redonda completa, puedes dividir el contenido en trozos más pequeños que tengan sentido por sí mismos, ya que algunas de las respuestas de los invitados que sean interesantes de forma aislada pueden funcionar como micropíldoras, recuerda, en ese caso, poner una carátula con el nombre de la mesa redonda, el organizador y los datos de la persona que habla. En el canal de Roca Salvatella tienes varios ejemplos: La empresa 2020 es uno de ellos.

 

Recuerda: una mesa redonda debe provocar ideas o cuestionamientos, dale a la audiencia material para rumiar después.