Creando espacios para el distanciamiento social

Por Hans Dummer

Creando espacios para el distanciamiento social

Espacio positivo para el distanciamiento social

A medida que los gobiernos de todo el mundo comienzan a aliviar las restricciones de confinamiento, las empresas e instituciones educativas se están enfrentando al reto de conseguir que las personas vuelvan a reunirse de forma segura en entornos de gran afluencia.

Una situación que se repite en todas las regiones es el requisito continuo del distanciamiento social que se prevé que todavía persistirá durante un tiempo. En la práctica, tiene mucho sentido: permite un aumento de las libertades, hace que sea posible la vuelta a la escuela, la vuelta al trabajo y que la economía se mueva a la vez que se conservan algunas restricciones para mantener a la gente segura.

Sin embargo, en la práctica, el distanciamiento social supone una serie de desafíos.

Muchos centros educativos hacen frente a una falta de espacio en el mejor de los casos y, en el ámbito empresarial, los costes generales dictan que la mayoría de las compañías pagan solo por el espacio que necesitan durante los tiempos “normales”. Entonces, ¿qué ocurre ahora que, en lugar de necesitar unos pocos centímetros de espacio asignado, cada persona necesita aproximadamente dos metros? Está claro que se deben aplicar cambios.

La tecnología ofrece soluciones, pero hay que asegurarse de que son las correctas

Para muchos centros, el regreso se producirá por fases: unas pocas clases o unos pocos grupos de trabajo o equipos a la vez, para no saturar el espacio. Esto es sensato, pero genera nuevos desafíos; por ejemplo, cómo incluir a los excluidos del entorno físico y cómo mantener la atención de los niños situados en la parte posterior del aula en un esfuerzo por mantener el distanciamiento.

Pero mantener la atención no es el único desafío. Más fundamentalmente, ¿cómo nos afectarán físicamente los cambios en los espacios? En muchas aulas o espacios de reunión, ubicar cada persona a dos metros de distancia plantea el desafío significativo de garantizar que todos los niños de la clase, o todos los presentes en la sala, puedan ver adecuadamente los contenidos visuales de la lección o de la reunión, que se muestran o se presentan en la parte delantera de la sala.

Las pantallas planas, que suelen utilizarse en muchos de estos entornos, ofrecen poca flexibilidad y no tienen la opción para aumentar su tamaño. Dado que alrededor del 58 % de los estudiantes afirman que no pueden leer todo el contenido en una pantalla plana de 70 pulgadas en el mejor de los casos [1], un mayor distanciamiento supone un gran problema.

Una solución disponible es un proyector. Esta solución, que ya se usa habitualmente en estos entornos, ofrece mayor flexibilidad. Al escalar los tamaños de la pantalla (los productos Epson alcanzan hasta 155 pulgadas en Full HD), la pantalla pasa a ser accesible desde cualquier rincón de la sala. Por tanto, las lecciones pueden ser más inclusivas, colaborativas y memorables, y las reuniones más productivas e impactantes. Y, además, a diferencia de los dispositivos planos equivalentes, no aparecen marcas de dedo en la proyección en caso de tocar la pantalla, así como las pantallas Epson con superficie de pizarra antibacteriana erradican el foco de cultivo para bacterias y virus.

Garantizar la colaboración e inclusión

El otro desafío inmediato es la otra mitad del grupo, los excluidos del aula o del lugar de trabajo, incluso si solo se trata de días alternos o algunos días a la semana.

De nuevo, parte de la respuesta podría estar en la tecnología. El uso de soluciones colaborativas, como los proyectores interactivos de Epson, significa que no solo las personas de la sala pueden participar en la lección o reunión, sino también los que están en casa. Y no solo pueden ver el contenido, sino también realizar anotaciones en él, de modo que pueden compartir ideas y aportar al trabajo de grupo, lo que les mantiene incluidos en el proceso. De esta forma, se pueden proyectar varios dispositivos simultáneamente y compartir contenido entre ellos.

Los visualizadores, o cámaras de documentos, también ofrecen la oportunidad ideal de compartir una vista proyectada en directo de objetos 3D, lo que posibilita que grupos grandes de personas, tanto dentro como fuera de la sala física, compartan una vista detallada de un elemento sin tener que estar frente a él y sin tener que pasar el objeto entre ellos.

Piensa a largo plazo mientras te enfrentas al día a día

Muchas soluciones que se implementen durante los próximos meses se basarán en lo que ya está disponible, pero para muchos establecimientos, será necesario invertir en innovación. En este caso, es importante hacer la elección correcta y considerar cómo los productos pueden ser beneficiosos tanto a largo plazo como en la actualidad. Por supuesto, la flexibilidad es la clave.

Se espera que esta situación se prolongue, con pasos graduales para regresar a lo que probablemente será una versión revisada de la “normalidad”, de la que nadie sabe exactamente el aspecto que tendrá. Sin embargo, con independencia de como sea, debemos asegurarnos de ser justos: de que todos los alumnos del aula pueden ver el contenido y tener la misma oportunidad de aprender, y de que los empleados pueden trabajar de la manera más eficiente. Ningún estudiante o empleado podrá desempeñarse bien si se le excluye de las lecciones o reuniones clave o si no tiene la información correcta porque no puede verla.

Los proyectores y las cámaras de documentos solo son parte de la respuesta, pero ofrecen una solución excelente para resolver al menos algunos de estos desafíos. Los centros que ya disponen de ellos están en una posición excelente para explotar todo su potencial, y aquellos que no los tienen pero invertirán en ellos deben tomarse el tiempo para elegir los correctos.

Independientemente de lo que ocurra, es probable que el camino a la recuperación sea largo, pero podemos buscar formas de facilitar el proceso. Y tanto el equipo de Epson como nuestros socios estaremos disponibles para cualquier persona que quiera analizar las opciones con nosotros.

[1] En comparación con un modelo líder de pantalla plana de 70” y resolución 4k (el más vendido en unidades; excluidas las ventas a hoteles de acuerdo con los datos de distribuidores de PMA para Norteamérica, entre enero y septiembre de 2015) en un aula de 6,7 metros de ancho por 8,2 de largo. Tras pedirles a los alumnos, de entre 12 y 22 años, que copiaran seis elementos breves de las diapositivas mostradas, el 58 % copió mal, al menos, un elemento. Basado en un estudio llevado a cabo por Radius Research en EE. UU. en abril de 2016.