Ideas para tomar decisiones bajo presión

De la crisis siempre se habla en términos económicos, pero ¿cómo afectan las emociones negativas de los empresarios a los resultados de sus negocios?

Ideas para tomar decisiones bajo presión

Post exclusivo de Alejandro Vesga (@AlejandroVesga), director de la Revista Emprendedores

La incertidumbre en los negocios (y consecuentemente, en la vida) ha venido para quedarse. Ya nadie duda de que las cosas no volverán a ser como antes del inicio de la crisis. 

A pesar de eso, tenemos poco entrenamiento para tomar decisiones bajo presión. Y es que de la crisis siempre se habla en términos económicos, pero ¿cómo afectan las emociones negativas de los empresarios a los resultados de sus negocios? En momentos de crisis todos tenemos miedo y los emprendedores son los que más pueden sufrir las consecuencias directas de sus decisiones. 

En este post trataremos de ofrecer alguna idea práctica para gestionar las decisiones bajo presión. Nos las han ofrecido emprendedores como tú. Serían éstas:

 

  • Ojo a las fases de negación. Cuando gestionamos la presión y las malas noticias, lo primero que debemos tener en cuenta es que en una situación de crisis empresarial es habitual pasar por unas fases como la negación de la situación, el miedo, la rabia… Cuando no conocemos estas fases, reaccionamos justo al revés de como deberíamos hacerlo. Si tienes miedo, te cierras. No coges ni el teléfono. Se pierde la comunicación con el exterior. Ya no hay recursos. Tienes rabia, como no tienes un plan, descargas sobre los más próximos, la familia, parientes… y terminas por estropearlo todo.

 

  • El peso de las palabras. Uno de nuestros peores enemigos son las palabras. Las que nos decimos a nosotros mismos, en especial. Trata de eliminar de tu vocabulario expresiones que limitan tu capacidad de hacer cosas, como “No debo…”, “Hay que…”, “No se puede…”, y sustitúyelas por expresiones positivas del estilo de: “Estoy dispuesto a trabajar para…”, “Soy capaz…”, “quiero…”, “He decidido…”. Es tan básico como efectivo. Igualmente, evita el lenguaje victimista, sustituyendo las expresiones que utilizas para culpar a otros de tu situación como “Ellos no cambian…”, “Es que…”, “¡Qué mala suerte!” por otras en las que te impliques tú en la toma de decisiones y te ayuden a tomar el control: “Siempre consigo lo que me propongo…”

 

  • Enfriar la cabeza. Es fundamental seguir un buen método de definición de problemas: Un problema bien planteado es un problema resuelto. Primero, recopila toda la información posible y analiza tus posibles salidas poniendo especial cuidado en no confundir los hechos con los juicios de valor. Para distinguirlos, utiliza exclusivamente las variables que puedas respaldar con hechos y datos reales.

 

  • Sostén las decisiones tomadas. Si tienes claro el proceso de toma de cada decisión, te resultará mucho más fácil mantenerlas, aunque sean duras. Hay que ser firmes, pero gestionar bien el efecto en los posibles afectados.

 

  • Distancia sin perder foco. El liderazgo siempre debe estar centrado en dos puntos: enfoque y ejecución. Para no desviarnos de nuestro objetivo, debemos tomar un poco de distancia y ver esta situación como si fuese una película. Si tomas distancia y lo visualizas, vas a ser capaz de verlo como un participante y quitarle la emoción y presión a las situaciones.

 

  • Reducir la incertidumbre. Intenta anticipar lo que puede suceder en el futuro, poniéndose en el mejor y en el peor de los casos para estar preparado ante lo que pueda llegar. Estar preparado mentalmente para gestionar el peor resultado ayuda a medir el riesgo de las decisiones y reduce el miedo, aunque el peor de los casos sea bastante malo. Además, el diseño de escenarios, te ayudará a definir una estrategia.

 

  • Comunicación, comunicación y comunicación. Si te ves obligado a tomar decisiones difíciles que impliquen a personas, es obligado comunicarlas y argumentarlas bien. Combatir los rumores con información es el modo más eficaz de reducir la presión del ambiente.

 

¿Qué te parecen estos consejos? ¿Los has puesto en práctica alguna vez? ¿Te han funcionado?

 

Y ahora que ya sabes gestionar la toma de decisiones en situaciones de presión, te recomendamos la lectura ’5 Hábitos Saludables para Emprendedores’.