Inversión en I+D, ¿para qué?

Elena Hita nos comparte su opinión sobre apostar por la investigación y el desarrollo en la empresa

Inversión en I+D, ¿para qué?

Post exclusivo de la colaboradora del blog Elena Hita (@elenhitaES ) periodista especializada en economía, profesora de redes sociales y periodismo económico. 

Para aumentar la competitividad de la empresa, para darle un valor añadido a la oferta, para reducir costes, para vender más… Si nos ponemos en plan romántico, para ayudar al progreso de tu país, para crear empleo… Políticos, economistas y demás expertos del mundo empresarial no dejan de hablar de las ventajas de invertir en I+D. Objetivos plausibles, pero cuidado, sin garantía de alcanzarlos. Porque una cosa no va ligada a la otra.

Y es que, el mero hecho de apostar por la investigación y el desarrollo no es razón sine qua non para llevar al éxito a tu empresa. Por mucho dinero que pongas, sino se focaliza bien el producto en el que invertir, sino se desarrolla una buena gestión del proyecto, sino se realiza una adecuada estrategia comercial y de marketing el tiro puede salir por la culata.

Antes de planificar el programa, analiza las distintas ayudas que hay al I+D a nivel público (estatal y autonómico) y privado (al final de este post te dejo varios enlaces que te puede servir de guía). De esta forma podrás ajustar tu proyecto a las condiciones que exigen para ser beneficiario de algún tipo de subvención.

Desgraciadamente, la financiación externa ha ido disminuyendo de forma progresiva y en paralelo a la crisis económica. Los fondos son cada vez menores, pero también, muchos se quedan sin adjudicar por falta de solicitudes. Los últimos datos del informe Cotec reflejan una alarmante situación. En los años de la crisis financiera y económica el gasto en I+D sobre el PIB ha pasado del 1,35% al 0,72% (la media de la Unión Europea se sitúa en el 2%). Si bien, desde 2014 se empieza a revertir esta situación.

Otro aspecto a tener en cuenta son las ventajas fiscales. España es, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el tercer país europeo en ofrecer incentivos tributarios al I+D+i. Hay dos tipos, uno referido al Impuesto de Sociedades y otro a las cotizaciones a la Seguridad Social. En ambos casos suponen una rebaja por los gastos realizados, el primero, y por la contratación de personal, el segundo.

Desgraciadamente, muchas pymes se quedan fuera de estos beneficios. Las barreras son múltiples. De entrada, el desconocimiento por parte de los empresarios de la existencia de estas ventajas. Y aun sabiendo de su existencia, las trabas burocráticas son importantes. También genera dificultades la falta de coordinación entre diferentes administraciones públicas, incluso los costes de administración y gestión son altos para las pequeñas y medianas empresas.

Estos obstáculos hacen que sólo una tercera parte de las rebajas fiscales sean aprovechadas por las pymes, de nuevo, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El panorama es, por tanto, desmotivador. Unos y otros han de hacer un esfuerzo por publicitar y aumentar las ayudas, de financiación y de fiscalidad, y por aportar por la investigación, el desarrollo y la innovación. Merece la pena para impulsar la competitividad de la empresa y por llevar a nuestro país hacia el progreso, a competir codo con codo con los países punteros en el I+D+i, y ya no por romanticismo.

Si quieres más información sobre invertir en I+D+i, financiación y fiscalidad, consultas estas páginas: