Secretos de una presentación motivadora

Nuestros mejores consejos para hacer que tus presentaciones destaquen respecto a las demás.

Secretos de una presentación motivadora

Por asombroso que parezca, Epson se ha posicionado como fabricante de proyectores líder a nivel mundial durante quince años consecutivos, según datos de Futuresource Consulting Limited.

Epson fabrica proyectores para diversas aplicaciones como empresa, sector educativo, cine en casa, videojuegos y arte. Para los lectores de este blog, sin embargo, es probable que muchas de las presentaciones comerciales en las que hayan participado este año, hayan tenido como protagonista un proyector Epson. Que éste haya sido el equipamiento tecnológico utilizado para el desarrollo de la presentación.

Ahora bien, como todos sabemos y hemos comprobado, algunas de estas presentaciones resultan motivadoras o estimulantes, otras interesantes e informativas y otras, sinceramente, difíciles de aguantar. En los tiempos que corren, el arte de realizar una buena presentación es una habilidad cada vez más codiciada por las empresas y que, por ello, puede afectar al desarrollo de tu carrera profesional, así como el éxito de tu negocio. Como parte esencial de la cultura de las presentaciones corporativas, queremos hacer todo lo posible para ayudarte a que tus presentaciones no sólo resulten atractivas, sino que superen las expectativas de tu público.

 

Aquí tienes nuestros mejores consejos para hacer que tus presentaciones destaquen respecto a las demás:

 

1. Empieza por el contenido

Tanto si tu objetivo es vender una idea de negocio, como si estás presentando los resultados trimestrales, el objetivo de toda presentación es proporcionar un apoyo visual y énfasis a lo que el ponente quiere comunicar al público. En este sentido, es muy importante definir claramente lo que quieres comunicar antes de crear la presentación.

Cada ponente tiene sus propias preferencias a la hora de estructurar el contenido: a unos les gusta esquematizar el hilo de la presentación en forma de puntos destacados en papel o pizarra blanca con la ayuda de un compañero; otros prefieren escribir un borrador con el texto completo de la presentación. La cuestión clave es conocer con cierto detalle lo que se quiere decir antes de tratar de ilustrarlo.

A menudo, tenemos que soportar presentaciones que, básicamente, no son más que un conjunto de tarjetas de referencia esquemáticas para el ponente. Si ese es el aspecto de tu presentación, aún te queda mucho por hacer. Deberías ser capaz de realizar tu presentación sin tener que mirar las diapositivas, si se presenta el caso.

 

2. Piensa en los puntos visuales destacados

Las imágenes proyectadas deben actuar como un apoyo visual a lo que estás diciendo.

Según el contexto, el tema y el público, puede que consideres importante ser más literal o más creativo sobre cómo ilustrar el contenido de la presentación.

Valiéndonos de los ejemplos anteriores, en una presentación sobre resultados trimestrales sería apropiado resaltar ciertas cifras clave, mostrar gráficos ilustrativos de las tendencias de rendimiento e incluir imágenes de las nuevas inversiones o innovaciones y, tal vez, un mensaje en vídeo del director ejecutivo.

Alternativamente, cuando presentes una idea de negocio o hagas una presentación interna para la empresa, podría resultar más eficaz establecer un tema visual creativo paralelo que destaque los puntos clave de tu mensaje verbal. Esto puede utilizarse también para añadirle algo de humor y entretenimiento a un tema que, de lo contrario, resultaría aburrido, para mantener así la atención del público.

Hoy en día, además de Microsoft PowerPoint, existen otros software para presentaciones, como Prezi, que pueden ofrecer una experiencia visual diferente para el público.

 

3. Practica y perfecciona tu presentación

Después de haber redactado la presentación visual y verbal, puede mejorar exponencialmente la realización de la presentación tomando como mínimo una hora o dos para ensayar.

En particular, cuando la presentación se realice en grupo, es importante definir quién es responsable de presentar cada apartado o diapositiva, para que todo el mundo tenga un papel claro y similar.

Ensayar la presentación completa en voz alta frente a un compañero antes del acontecimiento te ayudará a comprobar y perfeccionar el guión, establecer enlaces de una diapositiva a la siguiente, detectar cualquier incoherencia o error tipográfico y proporcionarte una inyección de confianza antes de la presentación real.

 

4. Elige un proyector de gran calidad

No dejes de aprovechar la tecnología para planificar la presentación.

Es importante que te acuerdes de llevar contigo tu ordenador portátil, una copia de seguridad en USB de la presentación y tu propio mando para cambiar las diapositivas.

Sin embargo, a menudo se pasa por alto el uso de un proyector de buena calidad, que es un elemento importante para asegurar que tu presentación resulta tan interesante y estimulante como habías planeado. Los proyectores 3LCD producen colores hasta tres veces más luminosos que otros de tecnologías diferentes.

La luminosidad en color de la tecnología 3LCD garantiza que los elementos gráficos de tu presentación tendrán una calidad profesional, sin tener que realizar la presentación en una sala oscura. De este modo, no sólo resultará más impactante tu presentación visual sino que, como queda demostrado, el público prestará más atención, estará más estimulado y participará más en la presentación.

 

5. Realiza tu presentación de pie

Siempre que resulte posible, es importante que permanezcas de pie para realizar tu presentación.

La mejor posición de partida para todo ponente es quedarse de pie justo delante (si la pantalla empieza en blanco) o un poco adelantado y hacia la izquierda de la imagen proyectada (desde la perspectiva del público sentado); y no utilizar un atril, aunque te proporcionen uno.

Los profesionales que enseñan a impartir presentaciones te dirán que el hecho de tener que mirar hacia arriba para ver al ponente le confiere al público, de forma natural, un sentido de diferencia y de respeto por su figura, algo que no existiría si todos los presentes estuvieran de pie o sentados juntos.

Colocarse de pie a la izquierda (desde el punto de vista del público) de la imagen proyectada, ayuda a dar prioridad al ponente respecto de la imagen, dado que la lectura nos da el hábito de priorizar los contenidos de la izquierda.

El lenguaje corporal y el movimiento ayudan a inyectar dinamismo y entusiasmo en lo que, de otra manera, sería un formato estático. Los gestos con las manos, el contacto visual y desplazarse hacia el público para captar la atención o para resaltar puntos de especial importancia, pueden ser recursos útiles.

Finalmente, la presentación sólo será tan buena como el esfuerzo que pongas en crearla. Es decir, no pienses solo en el mensaje que quieres comunicar, sino también de qué manera puedes comunicárselo mejor a tu público. Cuanto más fácil se lo pongas al público para captar su atención y asimilar el mensaje, más éxito tendrá tu presentación.

 

Una buena aproximación a cómo realizar una presentación de éxito, nos la da Gonzalo Álvarez Marañón en este vídeo: