Ventajas de la mediación, arbitraje y conciliación frente a los tribunales

¿Sabías que existen alternativas extrajudiciales más rápidas y económicas para resolver conflictos laborales al margen de la justicia tradicional?

Ventajas de la mediación, arbitraje y conciliación frente a los tribunales

Post exclusivo de la colaboradora del blog Elena Hita, periodista especializada en economía, profesora de redes sociales y periodismo económico - @elenhitaES 

¿Sabías que existen alternativas extrajudiciales más rápidas y económicas para resolver conflictos laborales al margen de la justicia tradicional? Hablamos de la mediación, arbitraje y conciliación.

Los datos son elocuentes. El ahorro en costes judiciales puede alcanzar hasta un 78%.Así, entre las tasas y los honorarios del abogado y del procurador, un pleito en primera instancia cuesta 8.500 euros frente a los 1.830 de la mediación. En tiempo, la diferencia también es abismal: de 17 meses a tan solo dos. ¿Sorprendido? Pues lo dice un organismo solvente, el Parlamento Europeo en un sesudo estudio de 2014.

 

 

Veamos las diferencias entre unas y otras alternativas:

MEDIACIÓN:

Cuántas veces has pensado: “Por este importe no me meto en líos, asumo la pérdida y no denuncio ante la justicia”. Precisamente, si tu disputa es por una cuantía pequeña, claramente tienes que optar por esta vía. Consiste en la labor de un tercero, el mediador, que ayuda a las partes enfrentadas a acercar posturas. Se busca el consenso. Es un win-win. Aquí no hay ganadores y perdedores, como ocurre en los tribunales.

Es por ello que es muy recomendable para dirimir conflictos con proveedores o clientes, ya que, aunque la relación comercial puede quedar tocada, siempre es más fácil recomponerla que cuando uno se ha visto inmerso en el tedioso y traumático proceso judicial. Por la misma razón, es apropiado para resolver tensiones entre socios.

Es importante señalar que no te pueden obligar a llegar a un acuerdo, sino se consigue, entonces puedes optar por cualquiera de las otras alternativas. Si bien, dado que la máxima de la mediación es llegar a un acuerdo voluntario, el grado de cumplimiento es muy superior al de las sentencias judiciales. De nuevo, cuántas veces hemos visto que éstas no se acatan.

 

CONCILIACIÓN: 

El sistema es el mismo que en la mediación, pero en este caso el tercero sí propone un acuerdo. Es la vía habitual para los conflictos entre empresa y trabajador, para evitar la demanda judicial. Despidos, sanciones disciplinarias, indemnizaciones, reconocimiento de derechos, resoluciones de contrato y conflictos colectivos son los casos a dirimir.

 

ARBITRAJE: 

Aquí hablamos de palabras mayores. Lo que se decida va a misa. Tiene valor de sentencia judicial, por lo que es de obligado cumplimiento y no cabe recurso alguno. Interviene un árbitro que impone un laudo. Suele darse para conflictos con mayor implicación jurídica y para colectivos. Contratos comerciales, fusiones y adquisiciones, propiedad intelectual, marcas, conflictos laborales…

El coste y los tIempos de este proceso son más elevados que en la mediación, pero menores que en los juzgados. De media, suelen durar entre seis y ocho meses y las tarifas van en función del importe de las reclamaciones, la complejidad y las horas. Por ejemplo, si discutes por 25.000 euros, los honorarios del árbitro se mueven en una horquilla de entre 2.150 y 4.150 euros.

 

NEGOCIACIÓN: 

Aquí no intervienen terceras personas, las partes afectadas llegan a un acuerdo por sí mismas.

 

Existen diferentes organismos, independientes o bajo el amparo de la administración pública, incluso con la participación de organizaciones empresariales y sindicatos, que ofrecen estos servicios. En el caso de los actos de conciliación, todas las comunidades autónomas gestionan su propio servicio, por ejemplo el SMAC en Madrid, CMAC en Andalucía, UMAC en Extremadura… La confidencialidad está garantizada, algo que no existe en los procesos judiciales.

En cuanto a los profesionales que lo ejercen, el mediador es un profesional con grado superior, con un curso de especialización en mediación. El conciliador y el árbitro son abogados, pero este último, suele ser de reconocido prestigio.

Como se ve, son mecanismos válidos y reconocidos en nuestro sistema pero infrautilizados por desconocimiento, tanto por parte de los propios profesionales como de las empresas, y por desconfianza. Como siempre, en otros países vecinos las vías extrajudiciales están a la orden del día, incluso en ciertos conflictos, el abogado de turno está obligado a informar a su cliente de estas vías. Sin duda, es una opción que a todas luces interesa priorizar, ya no sólo por las ventajas económicas y temporales, también por el colapso de la justicia.

Puedes profundizar sobre el tema, de forma teórica y práctica, en el libro de la profesora de derecho civil y directora del Instituto de Mediación y Gestión de Conflictos de la Complutense (IMEDIA), Leticia García Villaluenga, Mediación, Arbitraje y resolución extrajudicial de conflictos en el siglo XXI  

Si tienes experiencia con la mediación, conciliación o arbitraje, compártela con nosotros.