Con Epson, Cantine Volpi imprime más rápido las etiquetas de los vinos

Ahorro de costes y mayor flexibilidad

Con Epson, Cantine Volpi imprime más rápido las etiquetas de los vinos

La impresora ColorWorks C7500 de Epson permite al viñedo Cantine Volpi ofrecer productos personalizados y un tiempo de respuesta rápido.

Con sede en Tortona (Italia), Cantine Volpi es uno de los principales productores de vino del país. El viñedo ofrece una amplia gama de vinos tintos, blancos y espumosos. Además, esta viña ha sido galardonada en varias ocasiones y cuenta con un gran reconocimiento público.

En 2014, Cantine Volpi conmemoró su centenario. A pesar de estar muy arraigada en el área local, los vinos de esta empresa han conseguido conquistar otros mercados, al exportar el 90 % de sus productos a 35 países, entre los que se incluyen Alemania, Dinamarca, Noruega, Suecia, Estados Unidos, Reino Unido y Japón.

La flexibilidad y la autonomía son algunas de sus ventajas competitivas

Cantine Volpi necesita etiquetar alrededor de 4 millones de productos al año, con el fin de proporcionar información al cliente y cumplir los requisitos normativos. Esto incluye la parte delantera y trasera de las botellas así como las cajas de vino.

Como es habitual en la industria vitícola, la empresa contrataba los servicios de un proveedor de impresión externo. Siempre se solicitaban más etiquetas de las necesarias para reducir al mínimo los costes de impresión, por lo que a menudo las etiquetas acababan destruyéndose cuando quedaban obsoletas. Esto sucedía en especial en el cambio de vendimia, puesto que las etiquetas del año anterior ya no se podían usar.

Mientras que en el pasado solo vendían productos estándar, Cantine Volpi ha descubierto recientemente un nuevo mercado en la creación de etiquetas exclusivas para los clientes, como por ejemplo, hoteles que deseen ofrecer vinos personalizados. Esto ha despertado la necesidad de modificar las etiquetas con poquísima antelación.

La empresa también tiene la intención de introducirse en los países en los que la demanda está más limitada y donde solo pueden vender unas 5.000 o 6.000 botellas. Asimismo, las distintas normativas existentes en todo el mundo provocan la necesidad de crear nuevas etiquetas, lo que suponía que los pedidos de menor tamaño resultaran menos rentables.

La solución Epson

Después de investigar las distintas posibilidades, la empresa adquirió una impresora de etiquetas ColorWorks C7500 en marzo de 2016. Gracias a su cabezal de impresión PrecisionCore, esta impresora ofrece una velocidad y una calidad sin precedentes para las empresas que buscan una forma más eficaz y sencilla de imprimir etiquetas comerciales o industriales. Gracias a sus cartuchos de mayor capacidad, las impresoras ColorWorks C7500 pueden imprimir una etiqueta de 30 cm por segundo y ofrecen al mismo tiempo una buena relación calidad-precio.

"Tras una fase de prueba de 10 días de duración, comenzamos a utilizar la impresora Epson ColorWorks C7500 a tiempo completo. Ahora podemos realizar las tareas de impresión de forma totalmente independiente", afirmó Francesco Civardi, director de Calidad en Cantine Volpi. "No se trata solo de independencia, sino también de rapidez: podemos llevar a cabo un encargo imprevisto de un cliente en un cuarto de hora".

Gracias a la impresora Epson, Cantine Volpi consiguió ahorrar en costes de impresión de etiquetas e incluso logró reducir el tiempo entre el encargo y su realización, al poder completar un lote completo de etiquetas en 30 minutos. Antes de que las impresoras ColorWorks aparecieran en el mercado, el mismo trabajo podía tardar entre dos y tres semanas en llevarse a cabo con una empresa de impresión externa.

La nueva impresora es tan fácil de usar que Cantine Volpi no necesita disponer de personal cualificado para manejarla; cualquier empleado puede configurar un trabajo de impresión como si se tratase de una impresora de oficina normal. La interfaz intuitiva agiliza el funcionamiento y permite reducir los errores, lo que permite ahorrar en tiempo y en consumibles.

Un futuro brillante

Cuando se imprimen etiquetas para la parte trasera de las botellas, la impresión a cuatro colores permite a Cantine Volpi reproducir casi a la perfección los mismos colores que aparecen en las etiquetas de la parte delantera. Ahora la ColorWorks C7500 es una parte integral del proceso de producción al permitir ahorrar costes.

Cantine Volpi está considerando llevar a cabo el proceso de impresión de etiquetas íntegramente en sus instalaciones y utilizar etiquetas para las cajas de vino, algo que tradicionalmente se ha impreso siempre por transferencia térmica.