¿Pueden los robots reactivar la producción en Europa?

¿Qué sucede cuando los seres humanos y las máquinas aúnan esfuerzos?

¿Pueden los robots reactivar la producción en Europa?

Desde mediados de los años noventa, la cuota del PIB de la Unión Europea proveniente de la producción ha bajado del 21 al 15 %; esta disminución se debe en parte a la competencia con las economías en desarrollo. Sin embargo, con el paso del tiempo la colaboración entre los seres humanos y los robots ha evolucionado y ha ganado importancia en las plantas de producción. Esta tendencia puede reactivar la competencia y estimular la producción en la industria manufacturera europea, así como conseguir que los centros de producción de las empresas europeas regresen a los países de la Unión. Pero, ¿qué fomenta este cambio exactamente?

La innovación de las interfaces de comunicación entre seres humanos y máquinas

Al usar dispositivos electrónicos, los seres humanos buscan constantemente una interfaz natural (mediante la activación por voz, las pantallas táctiles o la realidad aumentada) y los ingenieros han trabajado duro para proporcionársela en un amplio abanico de tecnologías a través de plataformas abiertas y programación estandarizada. En el entorno manufacturero se han realizado avances significativos en aplicaciones con interfaces de comunicación entre seres humanos y máquinas (HMI, por sus siglas en inglés) durante las últimas décadas para crear robots ágiles, sensibles, fáciles de programar y estandarizados, que se adapten a la perfección a la próxima generación de procesos de producción industriales automáticos y avanzados.

Esta innovación se traduce en productos de alta calidad que pueden llegar al mercado más rápido que nunca, en un uso más flexible del personal de las fábricas y en la posible identificación de una mayor eficacia operativa. Además, a medida que la interfaz de comunicación entre seres humanos y máquinas se «humaniza», la calidad de las interacciones mejora, se reducen los accidentes industriales y se mitigan los errores en los procesos.

El aumento de las expectativas del cliente

El creciente deseo de «personalizar» las compras que surge de los consumidores es otra fuerza impulsora de la simplificación de la programación de los robots. Por ejemplo, a la hora de comprar un coche, puede que un consumidor desee personalizarlo en línea según sus especificaciones exactas, hacer clic en el botón «Comprar» y recibir el coche en un plazo de una o dos semanas. El mayor uso de robots (y especialmente de aquellos que son fáciles de programar) es esencial para cumplir estas expectativas; antes, el proceso hubiera conllevado largas conversaciones entre personas de diferentes ubicaciones geográficas y proveedores, la intervención de procesos manuales y un amplio tiempo de trabajo de personal altamente preparado para programar cualquier intervención de un robot.

La producción automatizada es particularmente importante para la industria automovilística, sector que actualmente lucha sin descanso por participar en el mercado de la categoría de vehículos eléctricos. Un vehículo eléctrico necesita muchos menos componentes que su equivalente en un modelo diésel o de gasolina, lo que genera más oportunidades para automatizar los procesos y acelerar la venta del producto. Por ejemplo, ya se están usando robots para producir baterías para coches, al añadir celdas a paquetes de baterías más grandes y durante los procesos químicos.

Mayor precisión y autonomía de la robótica

Actualmente, las aplicaciones de HMI contribuyen a producir robots más precisos, fiables, veloces y autónomos, que mantienen una productividad y unos niveles de calidad constantes para generar un resultado óptimo y coherente. Por ejemplo, Epson ha equipado sus robots de brazo doble altamente personalizables e intuitivos con funciones de visión y percepción de fuerza para que puedan reconocer objetos, tomar decisiones y ajustar el volumen de fuerza que se aplica a un proceso con independencia y precisión. Sin embargo, los robots de Epson no se caracterizan únicamente por su sencillez a la hora de aprender y realizar actividades, sino que también usan herramientas comunes para alcanzar objetivos generales, se pueden reubicar con facilidad y se pueden reinstalar en cualquier otra ubicación de la fábrica para adaptarse a un sistema de producción flexible.

Los robots de Epson, que van desde el nivel básico de la serie SCARA T3 hasta el nivel de alta gama de las series LS y G, funcionan con éxito en una amplia gama de industrias realizando diferentes tareas como, por ejemplo, recogida y colocación, montaje de componentes automovilísticos, creación de equipos médicos, embalaje de medicamentos y automatización de procesos de laboratorio.

El crecimiento de la automatización industrial inteligente

La tecnología de las HMI potencia la mayor colaboración entre los seres humanos y los robots. Al combinar esta tecnología con una programación más sencilla, la demanda del cliente y robots más precisos y autónomos, abrimos camino a la automatización industrial inteligente. Esto ayudará a volver a fomentar la industria manufacturera europea, ya que la creciente adopción de procesos automatizados y robots fomenta el regreso de las empresas europeas a los países de la Unión. Al fin y al cabo, ya no importará la ubicación de la fábrica debido a que los costes de los equipos serán los mismos esté donde esté.